miércoles, 18 de agosto de 2010

LA SOLEDAD...






Me gusta la soledad,
estar acá, sentada frente al río,
mirando la gente pasar,
el agua correr, los niños jugar.

Me gusta la soledad,
observar el barco que se va
alejando lentamente,
el papá que pasa con su hijo,
tomados de la mano.

Me gusta la soledad,
porque me permite ver más allá,
parar, detenerme un segundo,
mirar a la gente a la cara...

Me gusta la soledad,
estar acá sentada,
sobre este árbol gigante y lleno de ojas,
repleto de ramas y raíces inmensas...
Respirando aire puro y escribiendo
sobre este pañuelo.

Me gusta la soledad,
porque es en el único momento
en el cual soy verdaderamente
quien soy...

Me gusta la soledad,
porque en ella me encuentro,
me pienso, me siento,
me escucho...

Me gusta soledad,
porque nadie me ve,
y entonces soy yo, soy
única, auténtica y diferente....

Me gusta la soledad,
porque me hace pensar,
porque reflexiono,
porque soy una mujer independiente
y solitaria...
Porque en ella puedo ser o no ser...

Me gusta la soledad,
porque no tengo miedo,
porque me abre la mente,
y encuentro en ella soluciones.

Me gusta la soledad,
porque escucho a mi corazón,
y no tanto mi cabeza,
porque sueño,
y hago lo que deseo, sin tener temor
ni verguenza...

Me gusta la soledad,
porque en ella vuelo,
y nadie me corta las alas...

Me gusta la soledad,
ver ese perro negro correr,
a ese hombre pescar para poder llevar comida a su casa,
y ver patinar a esa adolescente que no
parece llevar ningún tipo de preocupación...

Me gusta la soledad,
y la disfruto,
porque en ella me encuentro,
y soy quien verdaderamente soy....
sólo cuando nadie me ve....


Ludmila Forni...

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